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ÍNDICE

 

Ensayo-Lazarillo de Tormes
Reseña-Lazarillo de Tormes
Cuadro-Lazarillo de Tormes
Neoclasicismo
Exposición Don Quijote de la Mancha
 

 

ENSAYO-LAZARILLO DE TORMES

La vida da mucha vueltas y la verdad es que uno nunca sabe por que rumbo se va dirigir, ni con que ni con quien se va a topar en el camino. Como la vida del protagonista del libro “Lazarillo de Tormes” es imprescindible, el vive su vida dependiendo de su entorno debido a que la sociedad lo influye siendo así un factor determinante en su aspecto, sus costumbres, su ideología, y su manera de responder a lo que le llega del mundo exterior que lo rodea. Por medio de esta obra se intenta justificar la vida del Lazarillo y defender su "honra", por lo que su función o intención moralizante y didáctica se cumple, como en cualquier texto perteneciente a este género. Su personaje que con una simpleza sorprendente percibe astutamente lo que más le conviene y saca provecho de cualquier situación con la que se enfrente, aunque parezca terrible o peligrosa, a pesar de que todo no lo resulte como desea siempre sigue adelante sin mirar atrás y conservando todo el conocimiento adquirido mediante sus experiencias. El utiliza todo lo aprendido en el camino de la vida, los pasos que da no siempre son los mas estables o correctos pero les busca provecho de donde sea, desde su comienzo hasta su desenlace.

Lázaro proveniente de una familia humilde y necesitada por naturaleza se ve refugiado bajo el mando de un ciego, que siendo un hombre lleno de resabios, hizo que Lázaro se fuera de su lado, los maltrato, las injusticias, las humillación y en si todo aquel trato inhumano que Lázaro recibió por parte de su amo, creó un espíritu de venganza en muchas ocasiones, pero siendo el ciego avaro decide huir[1] a pesar de sus carestías, buscó un nuevo destino, esperando a que el viento lo llevara a obtener un poco de felicidad. Aunque estaba inseguro acerca de su destino y futuro decidió arriesgarse a tomar la decisión de experimentar y vivir de la experiencia y su conocimiento.

Viéndose rodeado de la completa miseria, sin nada que comer sin un techo donde dormir, sin un hogar ni una familia con quien compartir, un Clérigo lo acogió debido a que Lázaro sabia como realizar sus quehaceres en la iglesia, se dio cuenta de que podría ser de gran ayuda. Pero todo no fue color de rosas para Lazar su segundo amo a pesar de que no lo maltrataba ni lo humillaba, era una persona mísera, avara y egoísta.

 El pobre mucho estando en un estado lamentable de desnutrición, y no era que el destino lo hubiera llevado a vivir en mejores condiciones de vida, el solo pensaba que iba de mal en peor[2], pero igual así se vio obligado a sobrevivir. El aunque no hizo lo correcto, empezó a robar comida del clérigo, pero ya que fue la misma sociedad y entorno que lo llevo a cometer aquel error, el mismo libro lo justifica ante el lector, es decir, demuestra como, llevando la vida en condiciones desfavorables implican las adaptaciones del ser en su medio y entorno. El clérigo al darse cuenta de esto, se vio obligado a echarlo por su mal comportamiento y falta de confiabilidad hacia el.

La sociedad como comente desde un principio influye a niveles drásticos en la vida del hombre ya que lo busca es sobrevivir antes todo busca mecanismos de defensa para llevar a cabo su misión o simplemente planes de vida. Como lo dijo una vez un antiguo filosofo “El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”, y este libro es una fiel muestra de aquel razonamiento, ya que lo justifica, lo acepta y lo trata.

Pero la vida de Lázaro no termina allí, el viéndose otra vez en su situación inicial, empieza un nuevo rumbo hasta encontrarse frente a frente, con un escudero que tenia muy buena apariencia y se veía como un hombre respetable, pero aparentaba mas de lo que era, el también aparentaba algo que en realidad no poseía para que lo respetaran ante todo. Aquí fue un poco diferente la relación entre Lázaro y su amo, con sus antiguos señores se veía beneficiado de tales maneras en que por lo menos tenia comida, no mucha pero algo con que sobrevivir, en este caso la relación estuvo invertida, por lo tanto quiere el amo en vez de proveer para su amo, el sirviente mendigaba comida para el y su señor.

Teniendo en cuenta la serie de amos de Lázaro puede reflejar los vicios y corrupciones de diversos estratos sociales, e ilustra los pecados de la avaricia, la soberbia o la ira... Del ciego pasa a un clérigo de Maqueda, y de ahí pasó a trabajar con un noble, cada vez iba de mal en peor,  Lázaro al continuar con su peregrinación paso a manos, es decir, a trabajar para un fraile mercedario, un vendedor de bulas, un pintor de panderos, un alguacil..., pero allí no terminaba sus desgracias. En su vida laboral no solamente se vio afectado sino también en su vida sentimental.

Lázaro se casa con la manceba del arcipreste de san Salvador otro clérigo corrompido, que fue apetecido por el mismo clérigo esta unión matrimonial. El pueblo comienza a armar rumores sobre su esposa y amo, el se ve en la posición de defender a el que le dio un refugio y a la que le brindó su apoyo, amor y respeto, ante todo lo que se les presentara. Al defender a su esposa, a su “mujer” se ve en la posición de defender su propio honor, porque mediante sus seres querido también se ve afectado el, porque la reputación y honradez de su familia influye en la sociedad y en la época en donde se relata la vida de este muchacho se basa en vivir de las apariencias debido a que por medio de estas se gana el respeto y aprobación de los demás. Viendo que el nunca la tuvo en su infancia y que todos los que lo rodeaban lo pisoteaban y pasaban por encima de el, se vio en la necesidad de ayudar en el momento al que lo necesitaba, su esposa y no tanto porque fuera algo que aprendió sino algo que experimentó y quería sentir un tipo de cambio.

Su mujer se convierte en su fuente de bienestar, gracias a ella recibe una carga de trigo al año, carne en Pascuas, panes, y otras protecciones. Lázaro no es un caballero, ni un hidalgo, ni siquiera un villano rico o comerciante de importancia. Es un antiguo mozo de ciego lleno de malas mañas, un superviviente sin grandes aspiraciones, pero es de admirar en el aspecto como llego a sobrevivir en esa sociedad descompuesta de la época y falta de gente honorable. 

Lázaro al consolar a su esposa y a ignorar todo esos rumores que habitaban en el pueblo, pudo conseguir una estabilidad en sus vida, lo que se puede describir como el clímax, el punto mas elevado de la vida de Lázaro, es decir, donde el punto realizarse, como persona y por fin obtener lo anhelado.

Por consiguiente, he concluido que la vida, gira entorno a lo que deseamos, ya que de una manera u otra obtenemos lo que queremos aunque no sea de una forma instantánea e inmediata pero, creo que uno recibe lo que merece. Por ejemplo el protagonista de esta obra, cosecha sus sembrados y se pueden testificar en casos donde el, debido a que se encontraba en estados de depresión y angustia el hizo cosas que en el cual estuvo conciente de que fue un error, pero en otras el sobresalió por su alma carismática, solidaria y noble.

El Lazarillo de Tormes puede ser considerada una finísima sátira contra la iglesia corrupta y los malos cortesanos por la múltiple utilización de personajes relacionado con la iglesia y su falsa moral.

 

 

Los efectos de una sociedad influyente en la vida o en

el destino del hombre.

 

 

Colegio Campestre Americano

Español-Literatura

26 de Noviembre de 2003

 

 

 

Presentado a Gustavo A. Moncayo

 

Presentado por Isabella Caicedo M.

 


 

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[1] Tomado del libro “Lazarillo de Tormes” de autor Anónimo  Pagina  19  “Visto esto y las malas burlas que el ciego burlaba de mí, determiné de todo en todo dejarle, y como lo traía pensado y lo tenía en voluntad”

[2] Tomado del libro “Lazarillo de Tormes” de autor Anónimo  Pagina   22  “Escapé del trueno y di en el relámpago”

 

RESEÑA-LAZARILLO DE TORMES

Reseña

 

Autor: Anónimo

 

Titulo: “El Lazarillo de Tormes”

 

Palabras claves:

 

·        Aventura

·        Sobre vivencia

·        Mal trato

·        Engaño

·        Honra

·        Descomposición

·        Popular

·        Picaresco

El Lazarillo se ha atribuido a diversos autores, pero nunca se ha probado que ninguno de ellos la escribiera. Eso puede cambiar: Rosa Navarro Durán, catedrática de Literatura Española de la Universidad de Barcelona y especialista en la literatura del Siglo de Oro, ha trabajado tres años para esclarecer la autoría de este clásico, y ha llegado a la conclusión de que su autor fue un escritor de aquella época llamado Alfonso de Valdés, a quien conoce bien, pues es la editora de sus obras.

Biografía del autor: Alfonso de Valdés, el supuesto autor del Lazarillo, fue “secretario de cartas latinas del emperador Carlos V y valedor de Erasmo en España. Además, es autor de una obra titulada Diálogo de Mercurio y Carón, donde aparece un desfile de personajes muy parecidos a los amos de Lázaro y que, como éstos, no tienen nombre propio”, explica Rosa Navarro. Pero, si escribió el Lazarillo, ¿por qué no lo firmó?: “Porque, aunque el emperador le protegía, el poder de la Inquisición era enorme. Nunca firmó sus obras ni las vio impresas en vida. Se editaron en el siglo XVI, pero fuera de España. Así, hasta 1925 no se le reconoció la autoría de Diálogo de Mercurio y Carón. Y sólo a finales del siglo XIX se admitió que también era autor de Diálogo de las cosas acaecidas en Roma”. Así, no era fácil publicar el Lazarillo, una finísima sátira erasmista contra la iglesia corrupta y los malos cortesanos. Allí se arremete contra un ciego rezador, un mezquino clérigo, un capellán explotador, un buldero estafador que finge falsos milagros, un arcipreste amancebado... Lázaro era tanto la víctima como el testigo lúcido de toda esa miseria”, concluye Rosa.

Síntesis del escrito: La novela cumple la función de justificar la vida del Lazarillo y defender su "honra", por lo que su función o intención moralizante y didáctica se cumple, como en cualquier texto perteneciente a este género. Su personaje que con una simpleza sorprendente percibe astutamente lo que más le conviene y saca provecho de cualquier situación con la que se enfrente, aunque parezca terrible o peligrosa. Además, su estilo coloquial, con un léxico más bien popular, genera una gran fluidez gracias a la cual, se obtiene un verdadero placer al pasar sus páginas.

 

Fuentes: Libro “El lazarillo de Tormes”, Google

 

Contenido: Punto de partida: Lázaro nos relata la historia de su vida: Lázaro nace en Salamanca, cerca del río Tormes, en el seno de una familia pobre, y desde niño se ve obligado a servir a varios amos (ciego, clérigo, noble, fraile, buldero, pregonero). Nos da conocer Su clase social, su genealogía, su necesidad de sobrevivir como sea en un mundo siempre hostil, convierten su vida en una carrera de obstáculos que intenta superar con ingenio y poca o nula moralidad. Su primer amo fue un ciego pordiosero que lo trato con desprecio lo que hizo que se aburriera y se fuera en búsqueda de otro trabajo.

 

Punto de desarrollo: La serie de amos de Lázaro refleja los vicios y corrupciones de diversos estratos sociales, o ilustra los pecados de la avaricia, la soberbia o la ira... Del ciego pasa a un clérigo de Maqueda, y de ahí pasó a trabajar con un noble, cada vez iba de mal en peor,  Lázaro continúa su peregrinación: un fraile mercedario, un vendedor de bulas, un pintor de panderos, un alguacil..., pero allí no terminaba sus desgracias. En su vida laboral no solamente se vio afectado sino también en su vida sentimental. Lázaro se casa con la manceba del arcipreste de san Salvador, otro clérigo corrompido. El pueblo comienza a armar rumores sobre su esposa y el se ve en la posición de defenderla ante todo.

 

 Punto final: Su mujer se convierte en su fuente de bienestar, gracias a ella recibe una carga de trigo al año, carne en Pascuas, panes, y otras protecciones. Lázaro no es un caballero, ni un hidalgo, ni siquiera un villano rico o comerciante de importancia. Es un antiguo mozo de ciego lleno de malas mañas, un superviviente sin grandes aspiraciones, pero es de admirar en el aspecto como llego a sobrevivir en esa sociedad descompuesta de la época y falta de gente honorable. 

 

Metodología: Es deductiva ya que va de lo general a lo particular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reseña

“El Lazarillo de Tormes”

 

 

Colegio Campestre Americano

Español-Literatura

13 de Noviembre de 2003

 

 

 

Presentado a Gustavo A. Moncayo

 

Presentado por Isabella Caicedo M.

 

 

 

CUADRO-LAZARILLO DE TORMES

 

 

Neoclasicismo

INTRODUCCIÓN

Neoclasicismo, estilo artístico que se desarrolló especialmente en la arquitectura y las artes decorativas; floreció en Europa y Estados Unidos aproximadamente desde el año 1750 hasta comienzos de 1800 y se inspiró en las formas grecorromanas. Más que un resurgimiento de las formas antiguas, el neoclasicismo relaciona hechos del pasado con los acontecidos en su propio tiempo. Los artistas neoclásicos fueron los primeros que intentaron reemplazar la sensualidad y la trivialidad del rococó por un estilo lógico, de tono solemne y austero. Cuando los movimientos revolucionarios establecieron repúblicas en Francia y en América del Norte, los nuevos gobiernos republicanos adoptaron el neoclasicismo como estilo oficial porque relacionaban la democracia con la antigua Grecia y la República romana. Más tarde, cuando Napoleón I subió al poder en Francia, este estilo se modificó para servir a sus necesidades propagandísticas. Con el nacimiento del movimiento romántico la prioridad por la expresión personal sustituyó al arte basado en valores ideales.

GÉNESIS DEL ARTE NEOCLÁSICO

El estilo neoclásico se desarrolló tomando como punto de referencia la excavación en Italia de las ruinas de las ciudades romanas de Herculano en 1738 y de Pompeya en 1748, la publicación de libros tales como Antigüedades de Atenas (1762) de los arqueólogos ingleses James Stuart y Nicholas Revett y la llegada de la colección Elgin a Londres en 1806. Ensalzando la noble simplicidad y el gran sosiego del estilo grecorromano, el historiador alemán Johann Winckelmann instó a los artistas a estudiar y a imitar su eternidad y sus formas ideales. Sus ideas encontraron una entusiasta acogida dentro del círculo de artistas reunidos en torno a él en el año 1760 en Roma.

ARQUITECTURA

Antes de que se realizaran los descubrimientos de Herculano, Pompeya y Atenas, el único punto de referencia conocido de la arquitectura romana era el proporcionado por los grabados de edificios de arquitectura clásica romana realizados por el artista italiano Giovanni Battista Piranesi. Los nuevos hallazgos arqueológicos encontrados proporcionaron el vocabulario de la arquitectura formal clásica y los arquitectos empezaron a inclinarse por un estilo basado en modelos grecorromanos.

El trabajo del arquitecto y diseñador escocés Robert Adam, que en la década de 1750 y 1760 diseñó varias casas de campo inglesas (entre las cuales destacan la casa Sion, 1762-1769 y Osterley Park 1761-1780), le convierten en el introductor del estilo neoclásico en Gran Bretaña. El estilo Adam, tal y como se le conoce, evoca el rococó por su énfasis en la ornamentación de fachadas y un refinamiento a gran escala, incluso al adoptar los motivos de la antigüedad.

En Francia, Claude Nicholas Ledoux diseñó un pabellón (1771) para la condesa du Barry en Louveciennes y una serie de puertas para la ciudad de París (1785-1789). Ambos casos ejemplifican la fase inicial de la arquitectura neoclásica francesa; sin embargo, sus obras más tardías comprendían proyectos (que nunca se llegaron a ejecutar) para una ciudad ideal en la cual los edificios quedaban reducidos, con frecuencia, a formas geométricas desornamentadas. Después de que Napoleón fuese nombrado emperador en el año 1804, sus arquitectos oficiales, Charles Percier y Pierre François Fontaine, trabajaron para llevar a cabo su deseo de transformar París en la capital más importante de Europa imitando el estilo opulento de la arquitectura imperial romana. La arquitectura de estilo imperio se ejemplifica en construcciones como el arco de triunfo del Carrousel del Louvre, diseñado por Percier y por Fontaine, y los campos Elíseos, diseñados por Fontaine; ambos trabajos, iniciados en el año 1806 se encontraban lejos del espíritu de la obra visionaria de Ledoux.

Ejemplos de arquitectura inglesa inspirada en los modelos griegos son el Banco de Inglaterra de John Soane así como el pórtico del Museo Británico por Robert Smirke. El neogriego fue sustituido por el estilo regencia, cuyos ejemplos arquitectónicos más notables son las fachadas de Regent Street en Londres, diseñadas por John Nash y comenzadas en el año 1812, y el Royal Pavilion en Brighton (1815-1823). La arquitectura neoclásica de Edimburgo, Escocia, representa la vertiente más pura, por lo que la ciudad se ganó el nombre de la Atenas del Norte. De otra parte, la arquitectura neoclásica en Berlín está representada por el Teatro Real obra del alemán Karl Friedrich Schinkel (1819-1821).

En Estados Unidos se desarrolló una variante del neoclasicismo, el estilo federal, que surgió entre 1780 y 1820. Inspirada en la obra de Robert Adam, el arquitecto Charles Bulfinch realiza la Massachusetts State House en Boston terminada en el año 1798. El modelo para el edificio del Capitolio de Thomas Jefferson en Richmond, Virginia (1785-1789), fue el templo romano del siglo I la Maison-Carrée en Nimes, Francia. Por medio de lecturas y de viajes, Jefferson realizó un profundo estudio de la arquitectura romana, aplicó sus conocimientos a los diseños de su propia casa en Monticello, a los del campus de la Universidad de Virginia y contribuyó en los proyectos preliminares de la nueva capital Washington D.C. Sus obras ejemplifican el estilo neoclásico en Estados Unidos.

El estilo neogriego, basado en los templos del siglo V e inspirado en los mármoles de Elgin, floreció durante la primera mitad del siglo XIX en Estados Unidos. Ambos estilos, el federal y el neogriego, ayudaron a definir el estilo propio de la arquitectura estadounidense.

Las figuras más representativas de la arquitectura neoclásica española fueron, entre otros, Ventura Rodríguez (palacio de los duques de Liria), el italiano Sabatini, autor de la Puerta de Alcalá en Madrid, y Juan de Villanueva, que hizo el Museo del Prado de Madrid.

Al igual que en España, el neoclasicismo en Hispanoamérica también estuvo dirigido por las Academias. Entre los edificios más representativos destacan la Casa de la Moneda en Santiago de Chile, el palacio de la Minería y la fábrica de cigarros en México, y la iglesia de San Francisco en Cali, Colombia.

PINTURA

La pintura neoclásica se centró en Roma, donde muchos pintores expatriados se agruparon en torno a la figura del historiador alemán Johann Winckelmann. Su círculo incluía al pintor bohemio Anton Raphael Mengs, el escocés Gavin Hamilton y el estadounidense Benjamin West. El Parnaso de Mengs (1761) un fresco pintado para la villa Albani en Roma, fue diseñado especialmente por consejo de Winckelmann. A diferencia de las típicas composiciones de frescos del barroco o del rococó, su composición es simple: sólo unas pocas figuras, en total calma, con poses semejantes a las de estatuas antiguas. Entre 1760 y 1765, Hamilton, quien fue también arqueólogo y marchante, completó cinco cuadros basados en modelos de la escultura antigua e inspirados en la Iliada de Homero. West trabajó en Roma desde 1760 a 1763. Para alguna de sus obras como Agripina desembarcando en Brundidium con las cenizas de Germánico (1768, Yale University Art Gallery, New Haven, Connecticut) se inspiró en su experiencia en Roma. Solemne y austero en cuanto al tratamiento y al tema, reproduce sin embargo con sumo detalle los motivos arqueológicos.

Las mismas tendencias se hacen patentes en la obra temprana del pintor francés Jacques-Louis David, uno de los máximos exponentes de la pintura neoclásica. Su Juramento de los Horacios (1784-1785, Louvre, París) exalta el tema del patriotismo estoico. El cuadro neoclásico concebido como espacio arquitectónico y el friso como cita de figuras, reflejan la preocupación neoclásica de composición lógica y clara. Los perfiles definidos y una luz dura proporcionan a estas figuras la cualidad de estatuas. Los trabajos realizados por David, encargados por Napoleón, como la Coronación de Napoleón y Josefina (1805-1807, Louvre) están muy alejados del esplendor y del poder que emanaba la ceremonia.

A comienzos de la década de 1790 los artistas empezaron a pintar imitando las siluetas representadas en la cerámica griega. El exponente más destacado de esta manifestación fue el inglés John Flaxman, cuyos grabados de líneas simples, para las ediciones de la Iliada y la Odisea de Homero sustituían la perspectiva tradicional, la luz y el modelado, por diseños de líneas puras. Uno de los alumnos más aventajados de David, heredero de su trayectoria e intérprete de la tradición clásica fue Jean August Dominique Ingres que adoptó la doble dimensionalidad de la obra de Flaxman, tal y como puede apreciarse en su obra Los embajadores de Agamenón (1801, Escuela de Bellas Artes, París).

En España destacan los pintores neoclásicos José de Madrazo, con La muerte de Viriato (c. 1808, Museo del Padro, Madrid), José Aparicio (1773-1838) y Juan Antonio Ribera (1779-1860), uno de los pocos artistas davidianos españoles autor del célebre cuadro Cincinato abandona la labranza para dictar leyes en Roma (Museo de Cáceres).

ESCULTURA

Dado que la escultura en Europa ha estado muy influida por las formas clásicas desde el renacimiento, los principios neoclásicos han sufrido menor impacto que en otras manifestaciones artísticas. En general, los escultores neoclásicos tienden a plasmar poses contorsionadas en mármoles de colores característicos del último barroco o del rococó, preferentemente contornos limpios, una reposada actitud y formas idealizadas ejecutadas en mármol blanco.

Los primeros ejemplos de escultura neoclásica fueron realizados por artistas en contacto directo con el círculo de Winckelman en Roma. Entre otros escultores hemos de citar a John Tobias Sergel, quien de regreso a su Suecia natal llevó el nuevo estilo al norte de Europa, y los ingleses Thomas Banks y Joseph Nollekens quienes introdujeron el estilo en su país. No obstante, la figura dominante en la historia de la escultura neoclásica fue el italiano Antonio Canova que se convirtió en miembro del círculo de Roma en el año 1780; después de haber abandonado el estilo barroco, buscó en el estilo neoclásico la severidad y la pureza del arte antiguo. Teseo y la muerte del minotauro (1781-1782) reflejan más la calma de la victoria que la propia contienda; ésta fue la primera obra de Canova en su nuevo estilo, y le proporcionó fama inmediata.

A la muerte de Canova el artista danés Bertel Thorvaldsen heredó su prestigiosa posición de escultor en Europa. Sus múltiples encargos internacionales permitieron mantener el estricto neoclasicismo como la corriente dominante en la escultura hasta mediados del siglo XIX. El estilo fue llevado a Estados Unidos por uno de sus amigos, Horatio Greenough y continuado por Hiram Powers un artista estadounidense que residió durante bastante tiempo en Italia, autor del célebre Esclavo griego (1843) del cual se han realizado numerosas réplicas.

ARTES DECORATIVAS

El estilo neoclásico se extendió también a las artes decorativas. Alrededor del año 1760, Robert Adam realizó muebles con motivos grecorromanos. Introducido en Francia, este estilo simple y clásico empezó a ser conocido como estilo etrusco y fue favorecido por la corte de Luis XV. Con adaptaciones posteriores de diseño clásico, inspiradas en los hallazgos arqueológicos, se desarrolló como un estilo elegante conocido como Luis XVI, propiciado por la familia real durante la década de 1780. En cerámica, el estilo neoclásico lo hallamos en la cerámica de Josiah Wedgwood en Inglaterra, para la que Flaxman realizó muchos diseños, y en la porcelana de Sèvres en Francia.

En la época de Napoleón I, las residencias reales más antiguas fueron redecoradas para el uso oficial, de acuerdo con los planes diseñados por Percier y Fontaine: muebles, porcelanas, tapices, todo ello con diseños y motivos grecorromanos. Interpretados como un todo, los interiores definían el estilo imperio en las artes decorativas que fueron muy pronto imitadas en toda Europa.

 

 

 

 

Copyright © Isabella Caicedo M.